INDIA (DELHI, AGRA y JAIPUR)

Si había un lugar del planeta por el que sentía auténtica obsesión por visitar desde hacía años ese era el TAJ MAHAL. Había leído tanto sobre él y había visto tantas fotos que hasta me parecía raro que no me decepcionara, así que tras mis dos últimos grandes viajes que habían sido por América decidí ahora cambiar de rumbo e ir hacia Asia y tenía clara que la primera parada sería la India.

Si he de ser sincero, el país de Gandhi nunca me atrajo demasiado (obviamente sin contar el Taj Mahal) y no estaba en mis planes visitarlo muchos días. Preferí complementarlo con otro país que me atraía mucho más, lejano, fuera de los circuitos típicos del turismo hasta ahora y con un pasado relacionado con nuestro país, ese era Filipinas, el cual ocuparía la mayor parte del viaje. Como última etapa de esta gran escapada de más de dos semanas y a modo de broche final, lo terminaríamos en Singapur y en un sitio muy especial, pero ese es otro capítulo….

Este viaje lo organicé con mucho tiempo como suele ser habitual en mí y por ello conseguí muy buenos precios para los nada menos que 9 vuelos que cogeríamos mi compañero de “fatigas” Manolo y yo. Serían 17 días, el período más largo en un viaje internacional e íbamos a hacer algo impensable hace años, llevar una mochila de apenas 50l para no tener que facturar en los aviones, y la verdad que es fue la mejor decisión que pudimos tomar y que volveremos a repetir sin duda.

La primera etapa del viaje como digo sería India y nos ceñiríamos a lo que llaman el Triángulo de Oro, esto es Delhi y las cercanas ciudades más al sur de Agra y Jaipur.

Para llegar al país asiático encontramos un vuelo directo con la aerolínea Air India, pagamos 360€ yendo sentados en pasillo de emergencia. Al llegar al aeropuerto, primer contratiempo, por las tensiones del país con Pakistán, el espacio aéreo de este último se encontraba cerrado con lo que para llegar a India había que rodear el país vecino y como consecuencia de ello saldríamos con 3 horas de retraso por esperar al avión que venía de allí (por supuesto rellené una hoja de reclamaciones pero parece que si hay un conflicto político que es lo que alegan, no tenemos derecho a indemnización).

Este es el trayecto que tuvimos que hacer, sacado de la misma pantalla del avión…

IMG_20190308_084614 (FILEminimizer)

Además del retraso de la salida, el vuelo debía haber durado 9 horas pero debido al rodeo que tuvo que dar, tardó otras 3 más, así que en lugar de llegar a las 11am como tenía previsto, llegáramos a las 15:30h a Delhi.

Pero bueno, de nada sirve lamentarse pensamos así que nos entretuvimos viendo desde arriba, la que es la SEGUNDA ciudad del mundo más populosa con unos 25 millones de habitantes (2018), sólo superada por Tokyo y por delante de México DF. Hasta que aterrizamos estuvimos minutos y minutos viendo casas y casas, con su capa de contaminación por supuesto, no en vano Delhi está en el top 3 de ciudades del mundo con el aire más contaminado, y hay 22 ciudades indias entre las 30 primeras según Greenpeace, increíble.

IMG_20190308_100303 (FILEminimizer)

Como vengo ya sufriendo en este tipo de trayectos largos, hacía un frío tremendo, así que bien hice en ir vestido con el único pantalón largo y sudadera que llevaríamos a este viaje. Si tenemos en cuenta que a las 18:30h ya se hacía de noche, se nos reducía mucho el tiempo para visitar la ciudad, pero bueno, habíamos llegado, y teníamos todo un viajazo por delante!!!.

IMG_20190307_225124 (FILEminimizer)

Como no facturamos hicimos el control de inmigración bastante rápido y enseguida nos dirigimos a la salida (os recuerdo que para entrar en la India hay que sacar un visado, que podéis solicitar vía online en la página oficial de la embajada).

Como solemos hacer en nuestros últimos viajes, cuando llegamos al país de destino, enseguida buscamos un cajero en el aeropuerto para sacar dinero, pero ohhh, por primera vez desde que tengo memoria, y por más que lo intentamos en los 3 cajeros que había, no hubo manera de conseguir dinero, así que como llevábamos algo en euros (siempre procurar algo de cash) cambiamos 50€, esperando poder sacar más adelante.

El hotel que había reservado tenía servicio de recogida gratuito en el aeropuerto (detallazo), así que salimos fuera y ahí estaba el hombre que sabe dios el tiempo que llevaría esperándonos. Subimos al coche y salimos del aeropuerto, que hay que decir, que era bastante moderno, pero enseguida ya empezamos a ver lo que es India, tráfico infernal, gente tumbada en las cunetas durmiendo, vehículos de todo tipo y sobre todo mucho claxon, venga y venga a darle al claxon…sobre todo los famosos rickshaw.

_DSC0011 (FILEminimizer)_DSC0012 (FILEminimizer)

Decir que la República de la India, es el séptimo país más extenso del mundo, siendo su superficie seis veces mayor que la de España. Es de prever que su población, hoy de unos 1.340 millones de habitantes, en sólo tres años alcance a la de China, 1.379 millones, y se convierta en el país más poblado del mundo. Aunque sigue teniendo ante sí grandes retos, la economía india registra hoy una de las más altas tasas de crecimiento y es ya la 6ª mayor del mundo, quién lo diría viendo las enormes desigualdades y la pobreza que se palpa a cada paso.

La población musulmana de la India es la tercera más numerosa del planeta (tras Indonesia y Pakistán) con unos 180 millones en 2018, con apenas un 14% de la población total. Por supuesto hay una mayoría de casi un 80% de hindúes, y últimamente las relaciones entre ambos colectivos se están enrareciendo año tras año, más adelante os hablaré más de esta relación.

En unos 40 minutos llegamos a nuestro alojamiento, este era el hotel City Star, bastante céntrico, a apenas 3 kilómetros de la zona de Old Delhi. Se encontraba en una calle ancha y atestada de tráfico, caótica, como tantas y tantas otras en la ciudad. Una vez que entramos nos atendieron muy bien y nos recibieron con un vaso de zumo y una botella de agua y tras el checkin nos llevaron a la habitación.

IMG_20190308_164755 (FILEminimizer)

La habitación nos costó 3,599 rupias (unos 46€ al cambio en ese momento) e incluía el desayuno. Tenía bastantes buenas críticas y en las fotos se veía moderno y limpio. El hotel estaba bien, pero la limpieza no era del todo perfecta, el suelo por ejemplo de la habitación estaba bastante sucio y el baño muy sencillo, pero en general tanto el trato como la calidad de la cama fueron correctos. Si elegís este alojamiento, solicitar una habitación que dé a la parte de atrás, será más tranquila.

Picoteamos algo de galletas, snacks y fruta que llevábamos desde España y con el wifi del hotel pedimos un coche con la aplicación Uber. Enseguida llegó y nos acercó a la primera parada prevista, la mezquita Jama Masjid. Apenas pagamos 92 rupias (1,20€). Como desde España nos descargamos el mapa de Delhi de Google Maps pudimos saber donde estábamos sin la necesidad de tener datos (os recomiendo que hagáis lo mismo, qué gran invento esto de los mapas).

Nos dejó a una cierta distancia de nuestro destino y fue salir del vehículo y sufrir el “shock” que preveíamos. Dos europeos de piel blanca con cámara colgando, con cara de despistados y miles de indios alrededor. Nos sentíamos observados desde todos los sitios, vendedores ambulantes y sobre todo conductores de tuk tuk, hay uno que especialmente se pone muy muy pesado para que lo cojamos, me paro varias para mirarlo de mala leche pero no hay manera, insiste, finalmente desiste y avanzamos en busca de la mezquita, gente y más gente, entramos en un descampado lleno de indios muy pobres, mucha basura, nos vemos más sólos que la una, no estamos cómodos aunque no apreciamos peligro, después de un rato y gracias al GPS, llegamos a nuestro destino.

Una vez estás en el patio, la mezquita es imponente, no en vano es la más grande del país. Tiene unas dimensiones espectaculares, tanto es así, que se necesitaron 6 años y más de 500 artesanos y 5000 obreros para levantarla. Fue mandada construir por el emperador mogol Shah Jahan. Este mismo emperador, del que hablaremos mucho más adelante, ordenó también la construcción del Taj Mahal y las importantes mezquitas de Agra, Ajmer y Lahore.

Destacan sus dos minaretes de 40 metros de altura y las hileras alternas de mármol blanco y arenisca roja.

IMG_20190308_173717 (FILEminimizer)

Esperaba ver más turistas pero apenas vimos. Recomiendo NO entrar por la puerta principal, te pedirán pagar por la entrada 300 rupias (3.8€) por llevar la cámara de fotos y otras tantas por el móvil. Acceder a ella por una puerta lateral, si os hacen pagar, evitar hacerlo por las dos cosas, decir que no váis a hacer fotos con el móvil y pagar al menos sólo 300, todo tiene un “tufillo” de sablear al turista (en teoría la entrada es gratuita). Si finalmente os atrevéis a hacer fotos dentro con el teléfono por el que no habéis pagado, mucho cuidado porque hay gente vigilando.

_DSC0016 (FILEminimizer)

Os tendréis que cubrir las piernas (por ello recomiendo llevar un pantalón de los desmontables o largo directamente) y los hombros. También os tendréis que descalzaros y si disponéis de ello, yo llevaría unas calzas o calcetines. Las zapatillas yo no las dejaría en la puerta como hace la mayoría, atar los cordones y colgarlas por ejemplo del cinturón o en la mochila y evitáis el riesgo de que desaparezcan. Para subir al minarete hay que pagar cuando fuimos nosotros 100 rupias (1.29€) (nosotros no subimos). El viernes cierra de 12 a 14h, OJO!! Cierra una hora antes de anochecer.

_DSC0040 (FILEminimizer)

Entramos dentro y nos sentimos cada vez más observados, más y más miradas, en mi vida me sentí así, nos piden selfies, sobre todo a mí, debe ser por la altura, a veces desconfías, no sabes si te pedirán algo más, sensación extraña, no estábamos cómodos, eramos un recién llegados y hay que acostumbrarse, esto al tercer día de llegar seguro que hasta nos reiríamos.

Después de un rato decidimos salir al exterior. Estábamos inmersos plenamente en el famoso Old Delhi.

Hago mucho hincapié en hablar de los musulmanes porque la historia de la India está íntimamente relacionada con el Islam y la herencia que les dejó. El imperio musulmán más importante fue el imperio mogol, del que nos iban a hablar constantemente los guías a partir del día siguiente, para mí fue apasionante conocer su historia. El emperador Shah Jahan (1628-1658), fundaría la que sería su nueva capital: Shahjahanabad, una majestuosa ciudad amurallada, repleta de mansiones nobles, animados mercados, calles (Chandni Chowk), mezquitas (Jama Masjid), jardines y un hermoso fuerte-palacio (el Fuerte Rojo). Comenzó a llamarse “Old Delhi” a la ciudad antigua a lo que quedaba de aquel esplendoroso e impronunciable Shahjahanabad.

_DSC0030 (FILEminimizer)

Esta calle define lo que es esta zona y la India por extensión… por cierto, no me gustaría n-a-d-a ganarme la vida como electricista en esta ciudad ;).

_DSC0044 (FILEminimizer)

Estaba a punto de anochecer, y en nuestro planing previsto que como dije ya sería difícil cumplir por culpa del retraso en el vuelo, estaba el dar una vuelta por estas calles de Old Delhi e ir a visitar un templo que en todos los sitios recomendaban. Dada la situación teníamos que elegir, así que decidimos hacer lo segundo, con lo que hablamos con el conductor de un rickshaw o tuk tuk (que por cierto creí que iba a ser más complicado negociar) y por 200 pesos (2.4€) nos llevaría a nuestro segundo destino, el templo Gurdwara Bangla Sahib.

El trayecto por esas calles es un puro espectáculo. Os muestro un pequeño vídeo para que os hagáis una pequeña idea.

Desde ahí y conducidos como locos en un caos sin fin llegamos ya de noche al templo. Recomiendo visitarlo a última hora porque así podréis ver otros sitios que cierren antes, ya que permanece abierto prácticamente las 24 horas del día. Este precioso templo lo tenía marcado en mi agenda y fue un soplo de tranquilidad que nos vino en el mejor momento y también nos permitiría acercarnos a otro gran desconocido para nosotros hasta entonces, el sijismo.

_DSC0046 (FILEminimizer)

Esta es una religión india fundada por el conocido como gurú Nanak (1469-1539), que se desarrolló en el contexto del conflicto entre las doctrinas del hinduismo y del islam durante los siglos XVI y XVII, hecho fundamental para su nacimiento. Ocupa el quinto lugar entre las religiones organizadas con más fieles del mundo, con más de 30 millones de seguidores. Los hombres suelen cubrirse el cabello (que no se cortan nunca) con turbantes -que son considerados sagrados- y se abstienen también de afeitarse la barba. Sí, son esos típicos que véis con el turbante y tienen grandes barbas, y yo creyendo antes de venir que eran hindúes, qué ignorante…

Los templos sijs reciben el nombre de gurdwaras, y este concretamente fue un palacio habitado en el siglo XVII por el Gurú Har Krishan. Como hecho curioso, es que durante una epidemia, el gurú proporcionó agua de su pozo a algunos enfermos y por ello hoy en día este agua se considera curativa, lo que atrae a numerosos peregrinos a bañarse.

_DSC0050 (FILEminimizer)

El lugar está muy muy limpio y hay que no sólo quitarse el calzado, si no también los calcetines. Todo hay que dejarlo en unas consignas sin peligro de desapariciones y que luego te devuelven gratuitamente. Llevamos también cubierta la cabeza con un pañuelo. La entrada al palacio también es gratuita y tenemos la suerte de que asistimos a una ceremonia y que a mí personalmente siempre me encantan. Una pena que no hubiera nadie que nos pudiera explicar lo que significaba cada paso del ritual, los cánticos, etc…

IMG_20190308_185030 (FILEminimizer)

IMG_20190308_190449 (FILEminimizer)

A mí personalmente la visita me encantó, la atmósfera que se respiraba, la ceremonia, todo, un sitio muy recomendable.. aunque tengáis que aguantar algo de frío en los pies 🙂

IMG_20190308_185121 (FILEminimizer)

Teníamos ya mucha hambre y como desde ahí no quedaba lejos la zona de Connaught Place decidimos acercanos caminando. En el trayecto encontramos varios bancos custodiados por vigilantes bien armados y decidimos probar si eramos capaces de sacar dinero, finalmente en el cuarto de ellos, y ya al borde de la desesperación conseguimos sacar 10,000 rupias cada uno (unos 128€). Fue lo máximo que nos dió el cajero, pero bueno, al menos ya teníamos cash.

Nos acercamos a la conocida plaza, donde vimos las primeras muestras de modernidad desde que habíamos llegado y hasta había alguna tienda de medio lujo, eso sí, delante te podías encontrar un grupo de perros o mendigos de todo tipo y condición.

El tema de la comida en los viajes como siempre he dicho, no es una de mis razones por conocer mundo, no me apasiona probar comidas nuevas porque no me suelen estusiasmar, así que entre eso y la precaución por no tener un problema estomacal que nos arruinara todos los días que teníamos por delante decidimos ir a lo seguro. Como yo llevaba apuntado un restaurante italiano por la zona con buenas críticas, lo buscamos con la ayuda del GPS de Google Maps, el Caffe Tonino. La entrada parecía elegante y había casi más camareros que mesas. Pedimos la carta y rápidamente unos refrescos sin hielo, que ellos prácticamente te lo ponen sin que le tengas que decir “no ice”.

Comimos muy bien, con un servicio exquisito y pagamos 1,720 rupias los dos (22€) por dos entrantes, dos pizzas y bebidas, así que desde luego que lo recomiendo.

Salimos a la calle, el tiempo estaba perfecto y rápidamente localizamos un rickshaw que por 150 rupias (unos 2€) nos llevó al hotel. Estábamos muertos de cansancio así que caímos redondos en la cama.

Esta es la ruta que habíamos hecho ese día desde la llegada al hotel.

Ruta Delhi día 1

Día 2. Delhi – Agra

Al día siguiente teníamos ya previsto viajar a la segunda ciudad del Triángulo dorado, Agra, pero antes queríamos ver dos de los monumentos más importantes de la ciudad, obviamente hay muchos otros como el Fuerte Rojo, el Raj Ghat o la casa donde vivió Gandhi por poner algunos ejemplos, pero como había que elegir, nos decantamos por la tumba de Humayun y sobre todo el maravilloso palacio de Akshardham.

Nos levantamos sobre las 7 y bajamos a desayunar, que se encontraba en una pequeña sala sin ventanas y con lo que parecía bastante variedad para elegir.

IMG_20190309_080747 (FILEminimizer)

De lo que nos era más familiar había tostadas, algo de fruta y además si querías te podían hacer una tortilla con lo que tú quisieras o tortitas dulces. De lo menos habitual os pongo un ejemplo de lo que había, lo único que probé fueron las tortas redondas y no me gustaron mucho la verdad…

Desayunamos más o menos bien aunque añadiría algo más de fruta y sobre todo algún zumo natural, cosa que no nos encontramos en ningún hotel de la India.

Fuimos a recepción con las mochilas y a las 8 de la mañana ya estaba ahí la persona con la que habíamos quedado, Narendra. Tiene una pequeña empresa de organización de tours y me habían recomendado sus servicios dos personas de mi trabajo que habían quedado muy satisfechos con él. Además en Tripadvisor tenía también buenas opiniones. En muy buen castellano nos dió la bienvenida, nos hizo un par de regalos, nos dejó una tarjeta SIM que al final no usamos y hablamos de los tres días completos que teníamos por delante.

Yo lo había cerrado todo desde España vía mail y en todo momento había sido extremadamente amable y se había adaptado a todo lo que queríamos, por ejemplo choferes y guías que hablaran español. Nos comentó que el chófer que debía hablar nuestro idioma se había puesto enfermo así que venía uno que sólo hablaba inglés y otro que hablaba castellano. Nos subimos al coche que era un Honda bastante “cascado” por fuera pero confortable por dentro, y nos despedimos de Narendra.

Dado que la tumba de Humayun abría al amanecer elegimos ir a este ya que Akshardham lo hacía a las 9 de la mañana. Sobre las 8:30 ya estábamos allí. Era sábado y lo mejor de todo es que apenas había gente, entramos prácticamente sólos, increíble en este país, ¡¡qué tranquilidad!!

El recinto es un complejo de edificios de arquitectura mogol, comprende la tumba principal del emperador Humayun, así como otras tumbas, mezquitas y otras construcciones. Una de ellas es esta que vemos nada más entrar a nuestra derecha, es la llamada tumba de Isa Khan, uno de los subalternos del rey.

_DSC0055 (FILEminimizer)

Seguimos avanzando y llegamos a la joya del complejo, el edificio que alberga la tumba del segundo rey mogol, hijo del gran rey Babur. El edificio me encantó, la perspectiva desde este punto es espectacular, ¿no os recuerda a uno más famoso pero en otro color?

_DSC0063 (FILEminimizer)

En este mausoleo están enterrados, además de Humayun, su viuda principal y su esposa más joven así como otros dignatarios mogoles. El interior está un poco desangelado y hasta parece que poco cuidado, y es una pena porque el edificio es imponente.

_DSC0073 (FILEminimizer)

A diferencia de la joya de mármol de Agra, esta tumba fue encargada por la viuda principal del emperador Humayun en el siglo XVI, unos 75 años antes que aquella.

Por contar algo curioso que pudimos entender a un guía cercano es que en un período repleto de batallas, la muerte de Humayun fue de lo más surealista, ya que se cayó de una escalera cuando se disponía a coger un libro de su biblioteca.

IMG_20190309_091318 (FILEminimizer)

El sitio es un remanso de paz, los jardines son enormes y bastante bien cuidados. Sin tener el tiempo ajustado como era nuestro caso, pide pasar un buen rato lejos del caos y el estrés de la ciudad. Como nosotros no teníamos todo el tiempo del mundo, estuvimos en el complejo como una hora, el tiempo que habíamos acordado con nuestros acompañantes. Salimos y ahí estaba nuestro sij dispuesto a llevarnos al siguiente destino. Esta visita por supuesto la recomiendo 100%.

Al no haber mucho tráfico, llegamos a Akshardham bastante rápido. Este maravilloso lugar tiene una prohibición al entrar, y es que dentro no se permite sacar fotos así que pedirle al conductor que os pare en los alrededores para al menos tener alguna imagen del mismo.

_DSC0081 (FILEminimizer)

Este lugar he de decir que tanto a Manolo como a mí nos pareció maravilloso, desde luego en el top 3 de nuestro viaje entero, un IMPRESCINDIBLE con mayúsculas. La entrada además es gratuita, lo cual es increíble por visitar este fantástico lugar.

A diferencia de otros templos, de carácter histórico, el complejo de Akshardham es de reciente construcción. Fue inaugurado en 2005, tras 40 años de obras y planificación y gracias a la aportación económica de miles de donantes y en su construcción participaron más de 7,000 artesanos venidos de toda la geografía india, más otros 4,000 voluntarios del ejército y centros espirituales.

En la puerta os harán un registro de lo más exhaustivo, tendréis que dejar las mochilas, bolsos, etc, en una consigna y el resto de pertenencias os las harán sacar para luego devolvéroslas antes de entrar y tras pasar los arcos de seguridad. Una vez dentro os encontraréis un absoluto oasis de limpieza, orden y pulcritud, y unos jardines perfectamente cuidados.

Tras pasar unas puertas llegaréis por fin al edificio. Antes de subir deberéis descalzaros y yo os recomiendo sí o sí llevar CALCETINES porque el suelo de mármol suele estar helado y puede ser bastante incómodo. Dejaréis todo en una consigna que luego os devolverán gratuitamente. Además, y como en cualquier templo hindú, es obligatorio cubrirse hombros y piernas.

El templo está construido enteramente de piedra arenisca de color rosa de la India y mármol de Carrara italiano, y carece de soporte alguno de acero o de hormigón. Ya cuando os acerquéis al edificio apreciaréis todo el trabajo que tienen los muros, más de 20,000 figuras talladas con un detalle increíble. Tras pasar sus maravillosas puertas (fijaos bien en ellas), bajo la cúpula central, se encuentra un murti o estatua de Swaminarayan de más de 3 metros de alto, impresionante, ya lo veréis. El interior nos dejó con la boca abierta, no es muy grande, pero cada rincón es maravilloso.

Para terminar y no aburriros, decir que al anochecer tiene un espectáculo de luces que por lo que dicen es impresionante, una pena que lo visitemos por la mañana y tengamos que irnos.

A la salida hay un espacio donde por 50 rupias (60 céntimos de euro) te puedes hacer una foto con el monumento al fondo y que te dan tras unos minutos. También un par de sitios muy bien acondicionados para comer y una tienda de souvenirs que aunque parezca increíble, no tenía imanes!!! :).

Dejamos el palacio todavía alucinando con lo que habíamos visto. Espero que no os decepcione con las expectativas que os estoy creando pero es que nos encantó. Nos vino a recoger nuestro coche y partimos ya sobre las 11 hacia Agra.

Esta es la ruta que habíamos hecho en Delhi esa mañana.

Ruta Akshardham

Tomamos una autopista de varios carriles en muy buen estado y nos pusimos rumbo a Agra a buen ritmo. Al poco tiempo entramos en la región de Uttar Pradesh, la más poblada del país y tras unos 230 kms llegamos a Agra sobre las 14:30h, sin duda antes de lo previsto, entrando por una calle en la que sufrimos un nuevo “shock”. Agra, ciudad muy importante durante el imperio mogol, ocupa la posición 19 en el ranking de ciudades más pobladas del país (2018). Yo la definiría como un pueblo de casi dos millones de habitantes de construcciones la mayoría bajas, y con suciedad, vacas y perros por todas partes, lo siento pero esta ciudad no hay por donde cogerla. Parece mentira que aquí se encuentre una de las maravillas del mundo.

Es la hora de comer y nuestros acompañantes nos llevan a un restaurante llamado Maya, en plena calle principal Fatehabad Rd, un restaurante para turistas con comida de todo tipo. Ahí probamos una carne a la brasa que nos gustó bastante, y un pan de ajo como acompañamiento que pediríamos siempre a partir de ahora.

IMG_20190309_145724 (FILEminimizer)

Pagamos 1,800 rupias (23€), propinas incluídas como siempre, un precio desde luego alto para la India pero lo dimos por bueno porque comimos y nos atendieron muy bien. Nuestros chóferes obviamente no comían con nosotros y al salir del restaurante ya aparece el que sería nuestro guía lo que quedaba del día, Vinot, un hindú muy simpático y con un excelente nivel de español. Le decimos que como quedamos con Narendra, queríamos visitar el Fuerte Rojo y al día siguiente el Taj Mahal al amanecer, para el que ya habíamos comprado las entradas por Internet previamente.

Vamos directos a visitar el segundo de los platos fuertes de Agra e incluso de la India, el Fuerte Rojo, que se eleva a la orilla derecha del Yamuna en el centro de la ciudad y que fue construido en arenisca roja, de ahí su nombre.

_DSC0082 (FILEminimizer)

Tras pagar la entrada y pasar el control de seguridad, tenemos las primeras explicaciones de un monumento desde que llegamos a la India, además en castellano, y esto ya es otro “cantar”, qué diferencia, las visitas guiadas siempre diré que cambian completamente para bien el hecho de conocer cualquier lugar.

El fuerte fue construido entre 1565 y 1573 por Akbar, recordemos que fue el tercer rey de la dinastía mogol e hijo de Humayun, y que hizo de él su ciudadela. Después fue ocupado por sus sucesores, Jahangir y Shah Jahan, que sobre todo este último aportaron contribuciones personales claves al complejo.

Primero nos detuvimos en el único edificio importante del reinado de Akbar que se conserva dentro de la ciudadela, que es el Jahangiri Mahal, construido hacia 1570.

_DSC0083 (FILEminimizer)

La mayor parte del complejo del palacio que sobrevive hoy día es obra de Shah Jahan, que derribó edificios construidos por Akbar para dejar espacio a sus propios palacios de mármol blanco, construidos en los primeros años de su reinado (entre 1627 y 1648).

Siguiendo hacia el norte, en el centro del palacio de este emperador se encuentra el  conocido como Anguri Bagh (Jardín de las Uvas) que cruza dos paseos de mármol dividiendo los jardines en cuatro partes iguales. A uno de los lados se encuentra el Khas Mahal (palacio privado), precioso, construido en mármol blanco en 1636, con tres pabellones y un estanque en medio.

_DSC0094 (FILEminimizer)

En una esquina del Anguri Bagh, junto al Khas Mahal, se halla el Shish Mahal (Palacio de Cristal), que se compone de una serie de habitaciones cuyas paredes están decoradas con espejos.

_DSC0093 (FILEminimizer)

El amigo Vinot nos muestra también dos mezquitas de mármol blanco, la Moti Masjid o Mezquita de la Perla, construida en 1646-1653 por el propio Shah Jahan y y la Nagina Masjid construida bajo el reinado de su hijo Aurangzeb (1658-1707).

_DSC0108 (FILEminimizer)

Ofreciendo también una hermosa vista del río, se encuentra el Diwan-i-Khas (Sala de Audiencia Privada), que albergaba las reuniones oficiales a puerta cerrada. Terminado en 1637, se trata de un salón abierto, bordeado por hermosos arcos. Este lugar es maravilloso, es mi favorito de todo el conjunto.

_DSC0097 (FILEminimizer)

Nuestro guía nos hace hincapié una y otra vez en que no hay nada pintado, sino que son todo incrustaciones de piedras semipreciosas en el mármol blanco.

IMG_20190309_160107 (FILEminimizer)

En Mussaman Burj, una torre con un hermoso balcón de mármol, el célebre rey Shah Jahan pasó los últimos ocho años de su vida hecho prisionero por su propio hijo Aurangzeb!!! y desde aquí contemplaba la maravilla que había creado, el Taj Mahal, lugar donde descansaría para siempre su amada esposa. Esta vista con el regalo de ver al fondo la joya de mármol, hizo que un escalofrío me recorriera el cuerpo, qué cerca lo teníamos ya, y qué ganas de tenerlo ante mis ojos…

_DSC0101 (FILEminimizer)

Cerca de este punto hay por último un gran patio en el que se encuentra, rodeado de verdes jardines, el Diwan-i-Am, donde tenían lugar las asambleas o ceremonias públicas.

IMG_20190309_161953 (FILEminimizer)

El lugar he de decir que está bastante cuidado y que desde luego se merece la fama que tiene, un IMPRESCINDIBLE también de este viaje a la India.

Estuvimos en el complejo una hora y media aproximadamente, y al salir todavía eran las 16:15h, mucho antes de lo que había previsto.

Esa tarde teníamos en nuestro planing si nos daba tiempo visitar algo rápido como la tumba del rey Akbar o ver el Taj Mahal al atardecer desde la otra orilla del río, en los jardines Mehtab Bag, pero como todavía quedaban aproximadamente dos horas de luz natural, y a pesar de que ya teníamos las entradas para el día siguiente, nuestro guía nos aconsejó ir a verlo en ese momento porque al día siguiente era domingo y habría mucha más gente, así que teníamos tantas ganas que para allí que fuimos.

Decir que para entrar al recinto hay 3 puertas,

  • La entrada sur (Sirhi Darwaza). Es la que se encuentra más alejada del recinto y atención porque abre más tarde que las puertas este y oeste. Yo evitaría esta.
  • La entrada este (Fatehabad Gate). Desde la taquilla donde se compran las entradas hay luego casi un kilómetro hasta la puerta de entrada.
  • La entrada oeste (Fatehpuri Gate). Se considera la entrada principal.

Atención que LOS VIERNES EL TAJ MAHAL ESTÁ CERRADO!!!

Accedimos al recinto por la oeste. Pagamos la entrada donde nos dieron una botella de agua y unas calzas para cubrir nuestro calzado y como íbamos con el guía, entramos rápidamente. Pasamos los controles de seguridad (por cierto olvidaros de meter un palo selfie) y caminamos hacia la entrada. Yo ya estaba nervioso, ¡¡¡se acercaba el gran momento!!!!.

Lo primero que os encontraréis será la Darwaza i Rauza o Fuerte de Acceso, un edificio monumental construido en arenisca roja.

_DSC0112 (FILEminimizer)

Aquí el guía hizo una cosa que no me gustó nada. Como es frecuente en el gremio en estos países, este tenía un “negociete” con un fotógrafo que se acerca y nos ofrece hacernos fotos dentro. Nos dice, y esto fue lo que menos nos gustó, que si no se accede con un fotógrafo “oficial” no podrás hacer fotos buenas. Yo digo, NO os lo creáis, es verdad que ellos tienen como un “permiso” para hacerlas, pero os puedo asegurar que podréis hacer buenas fotos, con más o menos paciencia, pero podréis, y además dudo mucho de la profesionalidad de la que ellos alardean.

Pero bueno, tras cruzar esa próxima puerta iba a llegar el gran momento, el instante que llevaba esperando tanto y tanto tiempo. He de decir que quería cruzar la última puerta y encontrarme con él de la manera más tranquila posible, y así lo hice, y tengo que decir que FUE GRANDIOSO, EL SITIO QUE MÁS ME HA IMPRESIONADO EN MI VIDA, lo esperaba, tenía las expectativas por las nubes….pero todas ellas se cumplieron.

Este vídeo, lógicamente, lo hice después del primer encuentro : )

Y ahí me encontraba ante una de las siete maravillas del mundo moderno, de un blanco impoluto, además sin andamios, que suelen ser bastante habituales. Lógicamente había “tortas” por hacerse fotos, todo el mundo buscando inmortalizarse con el monumento. Aconsejo tener paciencia, estar tranquilo, las buenas fotos llegarán, lo importante es disfrutar de esta maravilla. La primera vista es todavía lejana, pero ya pone la carne de gallina… me quedé embobado un buen rato contemplándolo.

_DSC0185 (FILEminimizer)

Y vamos con la historia, aunque seguramente ya la conozcáis, porque es bastante conocida. Esta maravilla es una ofrenda de amor del rey mogol Shah Jahan (del que tanto hemos hablado en el Fuerte Rojo) que fue erigida como monumento funerario de su esposa, la princesa persa Mumtaz Mahal, que falleció dando a luz a su decimocuarto hijo en el año 1631. Después de su fallecimiento, el dolor del emperador fue tan grande que se vistió de luto y se mantuvo apartado de la vida pública durante un año.

La emoción aumenta al irnos aproximando a él…, este paseo es un maravilloso disfrute. Las obras del Taj Mahal se iniciaron en 1632 y terminaron en 1648 aunque el resto de elementos de todo el complejo, como la mezquita, la casa de invitados, la puerta sur, patios, jardines etc, fueron siendo añadidos sucesivamente hasta completar las obras totalmente en 1653. Para dichos trabajos se necesitaron más de 20,000 hombres y para los trabajos de arrastre de materiales, hasta de 1,000 elefantes!!

_DSC0115 (FILEminimizer)

Para los maravillosos detalles de esa construcción, fueron requeridos todo tipo de arquitectos, artesanos, talladores de piedra, canteros, no sólo de todo el imperio de aquella época, si no también traídos de Asia Central e Irán.

Desde la plataforma que hay en el centro del recinto y con la ayuda del estanque, la vista ya no sé ni como definirla, absolutamente increíble, para mí es la mejor imagen de él. Perdón por poner tanta foto pero no lo puedo evitar, eso sí, os puedo asegurar, que el verlo en directo, no es comparable con ninguna instantánea.

_DSC0123 (FILEminimizer)

Para pasar a la zona donde comienza el mausoleo y por tanto el mármol blanco hay que ponerse las calzas en los pies para protegerlo, cosa que me pareció estupenda.

El lateral oeste (recordar que el edificio tiene sus 4 lados simétricos) con el sol iluminándole a medida que se va poniendo, le daba un tono anaranjado a la piedra que me pareció indescriptible, ¡¡qué belleza!!

IMG_20190309_173739 (FILEminimizer)

Entramos dentro del edificio del mausoleo donde por cierto no está permitido tomar fotografías. Aquí se encuentra el cuerpo de Mumtaz Mahal desde 1648 (17 años después de su muerte, en 1631). Una vez fallecido el rey Shah Jahan, fue el hijo de ambos, Aurangzeb, el que decidió incluir el cuerpo de su padre junto al de su madre, cuando falleció éste en 1666. En su interior, desgraciadamente, la verdadera cámara donde yacen ambos, no es visitable, y lo que podemos ver, es una réplica de las tumbas, pero es igualmente preciosa la estancia. Si os fijáis bien en sus paredes veréis los 28 tipos de gemas y piedras semipreciosas con las que se hicieron las incrustaciones en el mármol blanco.

Después de un rato salimos y rodeamos el edificio, divisamos el río Yamuna, situado al lado del complejo del Taj Mahal. Aquí nos cuenta nuestro guía la historia del Taj Mahal negro, que había oído y que todavía hoy no se sabe si fue verdad o no. Y es que una vez muerta su mujer, el rey Shah Jahan pensó en construir otro Taj Mahal para él en el otro lado del río pero en mármol negro y que se uniera al de su mujer con un puente de oro. Su propio hijo parece que fue el que se lo impidió con su reclusión en el Fuerte Rojo. De ser verdad, ¿os imagináis lo que podía haber sido hoy en día de conservarse dicha megalómana idea?.

_DSC0137 (FILEminimizer)

Estos son los edificios que acompañan al mauselo. El edificio occidental es una mezquita, que por cierto lucía preciosa en pleno atardecer.

_DSC0132 (FILEminimizer)

Del otro lado se encuentra el Mehman Kala, según nuestro guía construído como una casa de huéspedes.

_DSC0136 (FILEminimizer)

Y el monumento conocido como Darwaza o fuerte de acceso, que habíamos cruzado al entrar, pero que desde dentro y con la ayuda del estanque central, luce precioso, ¿no?

IMG_20190313_144442 (FILEminimizer)

Se acerca la hora de abandonar el recinto pero sin tristeza porque al día siguiente volveríamos ;). El guía durante el camino hacia el exterior nos habla de la difícil relación con los musulmanes. Paradójicamente, el legado monumental más conocido de las regiones del país que he visitado (Delhi y Uttar Pradesh) es herencia de los invasores seguidores del Islam. India, y por eso se les debe llamar indios y no hindúes es el tercer país con más musulmanes del mundo y según Vinot la población sigue aumentando día a día por su mayor natalidad. En la región de Uttar Pradesh el porcentaje de población musulmana es mayor (sobre un 20%) que la media del país (15%), y en la ciudad de Agra es incluso superior a ese 20%

Cogemos el coche y nos vamos al hotel despidiéndonos de nuestro guía, no sin antes llevarnos a otro business preparado, un establecimiento de joyas donde aguantamos la charla y nos fuimos sin comprar nada, todo muy “forzado”, así… no.

Llegamos enseguida a nuestro alojamiento, llamado The Coral Court Homestay, un hotelito muy cercano al Taj Mahal por el que pagamos 4,000 rupias (51€) la noche, desayuno incluído.

El hotel es sencillo por fuera pero por dentro, y como decían las críticas estaba muy bien. Era una vivienda pequeña con un pequeño jardín y todo muy limpio, habitación incluída. El wifi iba espectacular. Además tenía una terraza en el tejado muy agradable para pasar un rato tranquilo, lo cual es un plus importante.

Como no había mucho que hacer alrededor decidimos cenar ahí mismo y por apenas 375 rupias (5€) cada uno comimos estupendamente, todo comida casera, y aunque india cien por cien, nos gustó todo, postre incluído.

Nuestra intención antes de venir era madrugar mucho al día siguiente para llegar al Taj Mahal nada más que abriera, pero como ya lo habíamos visitado, pusimos el despertador un poco más tarde, pero sólo un poco, a las 5.45h.

Día 2. Agra – Jaipur

A esa hora sonó el reloj, nos vestimos, y tras coger mi cámara y poco más, caminamos los apenas 15 minutos que nos separaban del Taj Mahal. Apenas había luz pero ya la calle era un hervidero. Entramos esta vez por la puerta este, la llamada Fatehabad Gate, y ya sin guía. Aunque teníamos las entradas compradas ya previamente por Internet y ya impresas tuvimos que pasar por taquillas, en la que apenas había cola de gente, pero cuando llegamos a la puerta de entrada, aquí sí que había, y mucha, aunque hay diferentes filas en función de si eres hombre o mujer, extranjero o local. Esperamos nuestro turno unos 20 minutos, así que RECOMIENDO LLEGAR MUY PRONTO, diría mínimo a las 5:40h. a la puerta, nosotros llegamos sobre las 6:15h. También diría que tras nuestra experiencia creo que no es necesario sacar la entrada previamente por Internet, salvo quizás en temporada alta.

El mausoleo atrae entre 7 y 8 millones de visitantes cada año, y su visita se ha visto limitada para los turistas indios, que por cierto pagan 10 veces menos que el precio que pagamos los extranjeros.

El guía tenía razón, este domingo mucha gente iba a visitar el monumento al amanecer. Cruzamos la puerta, y aunque ya lo habíamos visto el día anterior, nos volvió a impresionar. Con el sol saliendo también es un buen momento para disfrutarlo, contemplar como se va iluminando el monumento poco a poco, es bellísimo, tengo vídeos maravillosos.

Esta mañana es de mayor disfrute si cabe, con pocas fotos, lo único que hacemos es sentarnos y disfrutar, quedarnos embobados disfrutando de esta maravilla por segunda vez.

IMG_20190310_065403 (FILEminimizer)

Recordamos algunos datos curiosos que nos contó el guía el día anterior como que los ingleses a principio del siglo XIX estuvieron a punto de demolerlo para vender su mármol y hacer frente a las deudas que tenían, ¿os imagináis que hubiera pasado?.

Y llegó la hora de irnos, no sin antes echar un último vistazo a la joya, que es preciosa desde cualquier perspectiva.

Espero volver a disfrutarte en otra ocasión, pensé mientras salía del recinto…

_DSC0150 (FILEminimizer)

Volvemos al hotel caminando no sin antes buscar alguna réplica para comprar como souvenir del monumento pero todo lo que encontramos era de bastante mala calidad.

Nada más llegar a nuestro alojamiento desayunamos, serían sobre las 8. Nos sirvieron fruta, tostadas y una especie de albóndigas fritas rellenas, todo muy rico y fresco.

IMG_20190310_081605 (FILEminimizer)

Después subimos a la habitación ya que nos permitían utilizarla antes de irnos para ducharnos y recoger todo, e hicimos el check-out. Es un hotel que recomiendo cien por cien, muy cerca del Taj Mahal y con una muy buena relación calidad-precio.

A las 9:30h habíamos quedado con nuestros chóferes y salimos hacia nuestro siguiente destino, Jaipur.

Volvimos otra vez al caos y seguimos alucinado con cómo está esta ciudad de sucia, con unos lados de las carreteras llenas de basura y de animales rebuscando en ella. En este vídeo os podréis hacer una pequeña idea de lo que es esta ciudad, y como todo contrasta con la maravilla que alberga en su interior.

Por cierto, averiguamos por qué a las vacas les encanta tumbarse en medio de las carreteras a pesar de que le pasan rozando el hocico vehículos y vehículos, pues porque ahí ¡¡¡no hay moscas!!! :), listas, ¿no?.

Avanzamos entre bocinas y coches cruzándose sin respetar en ningún momento lo de ceder el paso, ese verbo no existe en la India. Nuestro chófer ve tan normal adelantar una fila de camiones por la izquierda yendo literalmente por la tierra, una locura.

Hasta Jaipur hay unos 245 kms, sólo unos 30 más que de Delhi a Agra pero la carretera no tiene nada que ver, es verdad que hay tramos de doble carril por sentido, pero se tarda bastante más. Hasta nuestro destino haríamos dos paradas obligadas para ver dos sitios muy interesantes, el primero el palacio Fatehpur Sikri. Desde el hotel de Agra apenas había 50 kms, pero tardamos mucho, parecía que esta ciudad no se acababa nunca…

Por fin llegamos a nuestra primera parada. Dado que allí no tendríamos guía, la visita iba a ser muy diferente. Nuestro acompañante sij viene un tramo con nosotros y nos indica que cojamos un autobús que por 10 rupias nos llevará hasta la entrada, donde pagaremos 650 cada uno (8.3€). En la zona de las taquillas se nos ofrecen guías improvisados, pero pasamos de ellos, no me apetecía correr el riesgo de ser timados.

Fatehpur Sikri, que podría ser traducido como la ciudad de la victoria, fue la antigua capital del imperio durante 14 años y fue construida por el tercer emperador mogol Akbar entre 1571 y 1585. Se dice que fue abandonada sobre todo por la escasez de agua, qué curioso…

El complejo es enorme, con dos secciones muy diferenciadas: la zona con la mezquita mayor (con capacidad para albergar a unos 10,000 creyentes) y que veremos al final, y el palacio en sí, la parte más extensa, lleno de edificios construídos para las reinas del emperador. La impresión que nos da es de que la zona está bastante desangelada, una especie de museo al aire libre. El hecho de que tampoco hubiera mucha gente visitándolo, lo hacía todavía más inhóspito y hasta le daba un halo de misterio ;).

Paseamos por sus grandes esplanadas, entramos en las habitaciones, por cierto, en algunas con un olor a orina tremendo, no puedo entender que pueda pasar esto en un lugar tan famoso y simbólico como este.

_DSC0208 (FILEminimizer)_DSC0217 (FILEminimizer)

Por lo que pude leer, los sucesivos saqueos desvalijaron sus tesoros, pero quedó su estructura intacta, como un esqueleto fantasmagórico del esplendor imperial.

Vamos viendo la cantidad de edificios que componen la ciudad, como el Palacio de Jodhbai (la esposa hindú de Akbar).

_DSC0206 (FILEminimizer)

La Panch Mahal o “Pabellón de las Mujeres”, con sus 5 plantas en forma de pirámide escalonada, un oasis verde dentro del recinto. Aquí vivían las mujeres de la familia imperial.

_DSC0200 (FILEminimizer)

También nos encontraremos con dos de los edificios que más me gustaron, que resultaron ser salas de Audiencias, la pública: Diwan-i-Am,

_DSC0216 (FILEminimizer)

y la privada: Diwan-i-Khas, reservadas ambas a las reuniones del emperador Akbar. Este es famoso por su pilar central que aguanta una plataforma circular.

_DSC0195 (FILEminimizer)

Después de dar una vuelta, pasamos a la parte religiosa. Llegamos a la entrada de la mezquita Jama Masjid. Su puerta, Buland Darwaza, ordenada construir por Akbar tras una conquista en 1,573, tiene 54 metros de altura y es imponente.

En esta entrada se acumulaban vendedores de todo tipo, bastante insistentes, sobre todo niños. Tenemos que descalzarnos y dado que tenemos que cubrir nuestras piernas, se nos acercan unos “amigos” a ofrecernos pareos para cubrirlas, los cogemos rápidamente y entramos, sin hacerles mucho caso.

_DSC0222 (FILEminimizer)

Dentro del recinto vemos al fondo la mezquita, construida al estilo de las mezquitas indias y diseñada alrededor de un patio central, que es enorme, nos recuerda a la del mismo nombre que visitamos en Delhi.

_DSC0225 (FILEminimizer)

A la izquierda al entrar se encuentra Badshahi Darwaza, la puerta de entrada real y privada del rey Akbar, también imponente.

_DSC0223 (FILEminimizer)

En el centro del enorme patio podréis ver la tumba y mausoleo del santo Sheikh Salim Chisthi, el hombre santo de confianza de Akbar y que atrae a miles de peregrinos. Destaca porque fue construido en mármol blanco, en contraste con todo alrededor, levantado en arenisca roja.

_DSC0224 (FILEminimizer)

Entramos dentro de la mezquita, muy bonita por cierto, pero donde nos sentimos de nuevo muy observados.

Se nos acerca un muchacho “chapurreando” en español que le sigamos, insiste en que no quiere dinero, que trabaja allí. Nosotros por no ser maleducados y ante su insistencia, lo seguimos. Nos lleva fuera del recinto, por una puerta trasera, allí ya no hay turistas, nos lleva ante una especie de féretro cubierto, que dice que es un ave muerta, no entendemos nada, al final nos dice que nos va a llevar a un tallador de joyas amigo suyo, aquí es cuando ya nos damos la vuelta y nos vamos, nos sigue y nos pide una propina, aquí ya se agota nuestra paciencia y lo mandamos literalmente a paseo. Esto es lo que nos acaba de estropear la visita, yo lo siento pero sigo sin acostumbrarme a este tipo de intentos de engaño, y provoca que muchas veces estemos a la defensiva y lo paguemos con alguno que viene con buenas intenciones. ¿Lo mejor sin duda? venir con guía, o no hacer caso a ningún “amigo” que se acerque.

Salimos del recinto sobre las 12:15h, dejamos de mala manera el faldón que nos han dejado y nos vamos en busca del autobús de vuelta. Hace ya bastante calor, pero se soporta. Decir que el mes de MARZO es un excelente mes para venir a la India, después el calor se hace insoportable hasta el comienzo de la época de lluvias.

Continuamos el camino, tengo que decir que no nos vamos con buen sabor de boca de este lugar, aún así, obviamente que recomiendo la visita. Es una obra descomunal y aunque sólo fuera utilizada 17 años, tiene un hueco importante en la historia del país.

Dejamos el estado de Uttar Pradesh y pasamos al de Rajastán por el que el coche se detiene en una taquilla a pagar lo que los choferes denominan como impuestos, deben abonar 100 rupias (1,3€) al día por permanecer en el estado, curioso.

El camino es muy entretenido, si sois un poco curiosos no os aburriréis con lo que vais a ver, todo tan diferente a lo que estamos acostumbrados.

_DSC0234 (FILEminimizer)

A las 14:30h paramos a comer en un restaurante de carretera muy orientado a los turistas, se llama Motel Gangaur. Pagamos 900 rupias cada uno (11€), por dos platos, pan y bebida, muy caro. La tienda de souvenirs que tiene al lado también es carísima, NO recomiendo parar aquí.

A 40 kms del restaurante tenemos la otra parada antes de llegar a Jaipur, este es el precioso aljibe escalonado Chand Baori junto a la localidad de Abhaneri. La entrada es gratuita y tengo que decir que es un lugar donde su simetría os hipnotizará.

Situado enfrente del templo de Harshat Mata, fue construido, según se cree, alrededor del año 800 d. C., y es considerado uno de los mayores y más profundos de la India y del mundo. Tiene nada menos que 3,500 escalones en 13 niveles y alcanza una profundidad de más de 20 metros, ¡¡¡equivalente a un edificio de 9 pisos!!.

IMG_20190310_155133 (FILEminimizer)

Al construirse con escalones, la población india podía llegar hasta las aguas subterráneas y de esta manera, se garantizaba el abastecimiento de agua en épocas de necesidad, una práctica solución que acabó siendo una gran obra arquitectónica.

En la parte central se encuentra una balconada y varios santuarios y templos.

IMG_20190310_154706 (FILEminimizer)

La visita es breve y dentro nos encontramos una pareja española con un guía, era de los pocos de nuestro país que habíamos visto en el viaje hasta ahora.

Fuera del recinto encontramos una escena curiosa, parece un vendedor ambulante con una máquina que exprime caña de azúcar.

_DSC0243 (FILEminimizer)

Ponemos rumbo de nuevo a Jaipur. Como llegamos todavía de día y hay tiempo, nuestro acompañante nos sugiere visitar el Templo de Galta o Galtaji, conocido popularmente como el Templo de los Monos. No estaba entre mis planes pero al sobrar ese tiempo accedimos.

Nos llevaron hasta allí por una carretera bastante sinuosa, el templo se encuentra a unos 10 kms de la ciudad rosa en la falda de una pequeña colina. Llegamos y ya la entrada prometía… para mal, un auténtico estercolero de basura y vacas comiendo no sé qué. Entramos en el recinto donde abonamos una pequeña cantidad de dinero (50 rupias), según decían para el mantenimiento del palacio (millones de euros necesitarían pensé…).

Nada más cruzar la puerta de entrada nos encontramos a los animales que dan nombre al templo, y no había uno no, había decenas…a mí personalmente me dieron bastante “repelús”…

Todo el área de Galwar Bagh se compone de algunos templos y tanques de agua (kunds). Seguramente todo bien conservado se trataría de un lugar espectacular pero la verdad es que está todo muy deteriorado y sobre todo sucio, sin duda por la acción de los primates, que están por todas partes.

Llegamos a un estanque donde vemos el famoso y fotografiado templo de Galwar Bagh o Galtaji, enclavado en un pequeño desfiladero. El templo cuenta con una serie de pabellones con techos redondeados, columnas esculpidas y paredes pintadas. Subimos las escaleras que hay a su derecha prácticamente esquivando monos, mucho cuidado con ellos. Arriba del todo es verdad que había una bonita vista de todo el complejo.

IMG_20190310_175732 (FILEminimizer)

Personalmente la visita no me gustó, no me aportó mucho el sitio pero bueno, si tenéis tiempo ir y juzgarlo por vosotros mismos.

Desde allí nos dirigimos a Jaipur, que ya es verdad que era otra cosa si la comparamos con Agra. Una ciudad mucho más como tal, de edificios altos, de calles con aceras…, no en vano ya alcanza los 3,6 millones de habitantes (2018) con un ritmo de crecimiento de un 3% anual.

Nos pusimos a buscar el hotel, y aunque nos costó porque no estaba céntrico, al fin lo encontramos. Había reservado por Booking.com en uno llamado Villa 243. En esta ciudad los hoteles eran bastante baratos pero escogimos este porque tenía buenas críticas y en la azotea además disponía de una pequeña piscina donde muy amablemente el dueño nos dijo que podríamos utilizarla sin problemas incluso una vez hecho el check out.

Estábamos cansados tras el madrugón, así que decidimos cenar allí mismo. Por la noche preparamos nuestra primera colada, y le dimos la ropa al de la recepción del hotel que tendríamos lista al día siguiente.

Cenamos muy bien y enseguida nos fuimos a dormir, no había mucho más que hacer.

Esta es la ruta que habíamos hecho ese día.

Ruta Agra a Jaipur

Para terminar, y para los amantes de la historia y si váis a ir a India creo que os ayudará, os añado un resumen de la dinastía mogol para entender mejor el pasado del llamado Triángulo dorado que íbamos a visitar (Delhi, Agra y Jaipur). Gracias al imperio musulmán existen los monumentos más importantes sobre todo de Delhi y Agra. Aquí lo tenéis, y si no os apetece o interesa, pues podéis pasar al siguiente día…;)

El imperio mogol (no confundir con el imperio mongol) reinó en la India del siglo XVI al XIX y estos fueron su saga de emperadores, concretamente seis. BABUR, que fue el primer rey mogol (que reinó de 1526 a 1530), le sucedió su hijo HUMAYUN (1530-1556), nacido en Kabul, y que fue derrotado y tuvo que refugiarse en Persia 10 años, pero gracias a la ayuda del Shah, pudo recuperar su trono. Murió en un accidente en 1556 y le sucedió su hijo Akbar. El reinado de AKBAR (1562-1605) constituyó una etapa de extraordinaria brillantez, militar y culturalmente. A Akbar le sucedió JAHANGIR. A su muerte le sucedió su hijo, el famoso SHAH JAHAN (1628-1658), el cual alcanzó en el terreno artístico, cotas esplendorosas. Muestra de ellos son sus tres grandes obras arquitectónicas: el Fuerte Rojo y la mezquita de Jama Mashid, en Delhi, y el Taj Mahal, en Agra. El último de los grandes emperadores mogoles fue AURANGZEB. Durante los 50 años que duró su reinado el imperio alcanzó su máxima extensión territorial, aunque destacó por su fundamentalismo islámico. A la muerte de Aurangzeb en 1707, el imperio inició un lento pero imparable declive, aunque mantuvo el poder en el subcontinente indio durante 150 años más. Finalmente el Imperio británico terminó con el mogol alrededor de 1857.

Día 3. Jaipur

Nos levantamos como siempre pronto, y a las 8 ya estamos cogiendo fuerzas para el día. El desayuno se servía como la cena el día anterior en la azotea, y aunque no era de buffet tenía una buena variedad y con lo básico que más me gusta.

IMG_20190311_080217 (FILEminimizer)

Como nuestro vuelo para continuar el viaje hacia Filipinas no lo teníamos hasta las 23:15h, teníamos prácticamente todo el día, al menos las horas de luz natural, para visitar la ciudad. No hicimos el checkout del hotel porque volveríamos antes de ir al aeropuerto para cambiarnos y coger la ropa ya lavada.

A las 8:30h ya teníamos a nuestros conductores fuera con la mejor de sus sonrisas para llevarnos. A destacar el que llevaba el volante, que aunque no hablaba castellano y era muy tímido incluso con el inglés, fue muy amable y servicial en todo momento.

El primer sitio que visitaríamos sería el de la imagen más representativa de la ciudad, la fachada del Palacio de los Vientos o Hawa Mahal, y como habíamos acordado con Narendra, para enseñarnos lo más representativo de Jaipur tendríamos a nuestro segundo guía en castellano, y allí se presentó, el que hacía llamarse Kumar. Elegantemente vestido y con un castellano algo inferior al de su homónimo de Agra, comenzó estando bastante serio pero se iría “soltando” poco a poco, y vaya si lo haría :):)

IMG_20190321_093405 (FILEminimizer)

La verdad que esta fachada, que simula una colmena de abejas, tiene un magnetismo especial, y más al verlo por la mañana, cuando el sol la ilumina directamente y le da una tonalidad entre naranja y rosa, que la vuelve mágica.

Esta maravillosa fachada fue contruida como una extensión del Palacio Real, mandado levantar por el Maharajá Sawai Pratap Singh en 1799. Las 953 ventanas que alberga, fueron diseñadas para permitir que las damas de la corte real, pudieran ver la vida cotidiana de las calles sin ser observadas detrás, ya que no les estaba permitido aparecer en público. El edificio debe su nombre al viento que circulaba a través de ellas, una forma de refrigeración que permitía que el recinto se mantuviera fresco incluso en verano.

Es una pena que hoy en día el palacio conserve poco más que la fachada, así que tras disfrutar de ella un buen rato desde el edificio de enfrente al que subimos con nuestro guía, nos dirigimos a nuestro siguiente destino, que este sí, nos llevaría media mañana, el maravilloso Fuerte Amber.

Nos subimos en el coche y tras unos 10 kilómetros llegamos al destino. Desde la carretera por la que se llega, la vista ya es espectacular.

_DSC0259 (FILEminimizer)

Se puede subir a la fortaleza en coche, tuk tuk, caminando y la manera más “original”, en elefante, esta última es la que teníamos claro que no haríamos así que le pedimos a nuestros chóferes que nos subieran y nos dejaran justo en la entrada. Nos quedamos sólos con Kumar que nos empezaría ya a contar mil y una historias de la fortaleza y los alrededores.

Construído en mármol blanco y arenisca rosa y beige (lo que le da su peculiar color) por orden del maharajá Man Singh, comenzó a levantarse en 1592 sobre las antiguas ruinas de un templo al sol del siglo X y fue sufriendo remodelaciones a lo largo de 150 años. Es un ejemplo de cómo se pudieron fundir históricamente los estilos arquitectónicos hindú y musulmán.

Las vistas desde arriba son fantásticas, se divisa tanto la ciudad de Jaipur como la muralla original de la ciudad.

También en la parte superior, podemos ver el Fuerte Jaigarh, construído para proteger el Fuerte Amber.

_DSC0263 (FILEminimizer)

Para entrar al recinto cruzamos la puerta principal Suraj Pol (Puerta del Sol) por donde se accede al Jaleb Chowk o patio principal.

_DSC0274 (FILEminimizer)

A continuación nos encontramos el llamado Diwan-i-Am, un palacio que ejercía de funciones de pabellón de reuniones o audiencias y que está coronado por un capitel en forma de elefante. Desde luego es muy bonito y donde sin gente, es posible hacer unas maravillosas fotos entre las columnas.

_DSC0279 (FILEminimizer)

Desde él nos acercamos a una de las joyas del Palacio, la Ganesh Pol, una maravillosa puerta decorada magistralmente con esculturas, grabados y mosaicos, preciosa y muy bien conservada.

_DSC0270 (FILEminimizer)

La cruzamos y accedimos ya a las antiguas estancias reales del Marajá donde destaca en el centro un bonito jardín o Charbagh, basado en el estilo mogol, es decir, musulmán.

_DSC0305 (FILEminimizer)

Y junto a él una joya, lo que sin duda más me gustó de todo el complejo, el Sheesh Mahal o Palacio de los espejos, completado en 1727. El sitio es maravilloso, nos quedamos un buen rato, con Kumar haciéndonos efectos ópticos con el móvil en los múltiples espejos que hay. Según nos cuenta con una simple vela alguien podía cruzarlo de noche sin necesidad de más iluminación gracias a la colocación estratégica de los mismos.

_DSC0291 (FILEminimizer)

_DSC0294 (FILEminimizer)

Y por último accedemos a los Zenana o aposentos de las mujeres. Kumar nos sigue contando historias, algunas de ellas muy divertidas, nos habla también del famoso Kamasutra, de origen hindú, y nos muestra alguna imagen labrada en la piedra bastante “picante” donde no podemos no soltar más de una carcajada con sus historias.

_DSC0306 (FILEminimizer)

Y dejamos el fuerte, que es sin duda lo más visitado de Jaipur, de Rajastán y uno de los principales destinos de la India, y no me extraña porque lo considero un IMPRESCINDIBLE con mayúsculas. A esta hora podría hacer un calor tremendo, pero no lo hace, de nuevo refrenda el buen mes que es marzo para visitar la India. Nuestro guía nos dice que en abril, mayo y junio apenas tiene trabajo, salvo si coincide la Semana Santa.

Salimos esquivando a los múltiples vendedores que se nos acercan y nos montamos en el coche para bajar hacia Jaipur donde me fijo en los puestos callejeros que venden cosas tan curiosas…

_DSC0316 (FILEminimizer)

Nos dirigimos de nuevo a Jaipur, no sin antes hacer una parada donde casi todo el mundo, para divisar a lo lejos el curioso y mágico, Jal Mahal o Palacio del Agua. Nuestro guía nos dice que el lago en el que se encuentra está contaminado y el palacio deshabitado, y lamentablemente no es visitable. Cuando el lago se llena en época de lluvias la única manera de acceder es con barca. También nos dice que el estar rodeado de agua hace que la temperatura en el mismo siempre se mantenga fresca. Fue construido en el siglo XVIII por orden de otro maharajá.

_DSC0317 (FILEminimizer)

Decir que la ciudad rosa de Jaipur brilla por su joyería fina, las gemas y piedras preciosas de esta gran urbe son famosas en todo el mundo. Por ello y aprovechando esta oportunidad quería comprar un par de regalos, así que le preguntamos a Kumar que nos llevara a un sitio de confianza. Lógicamente él conocía una tienda y para allí que nos llevó. Me gustó que tuviera el taller justo al lado, lo que significaba que todo lo fabricaban ellos mismos y por tanto no había intermediarios, se llamaba Rajasthan Gems and Jewellery Jaipur. Eché un vistazo a la tienda donde había mucha variedad y finalmente me decanté por un par de anillos con piedras preciosas a un precio muchísimo menor de lo que costaría en Europa. Además me dieron un certificado por escrito de autenticidad. Ya le dije a Kumar y se lo repito desde aquí que como se pongan “feos” los anillos, me voy a buscarlo…:)

Tras esa parada, accedimos a ir a una tienda de otro producto típico de Jaipur y de la India en general, ¿quién no aprecia las telas del país hindú?. Era una bonita tienda con miles de tipos de telas y calidades pero no teníamos tantas intenciones de comprar así que nos llevamos un par de cosas menores y nos fuimos.

IMG_20190311_123136 (FILEminimizer)

Como eran todavía sobre las 12 de la mañana le pedimos a Kumar ir a conocer otro de los sitios top de la ciudad, el traducido como Palacio de la Ciudad, en realidad un conjunto palaciego que incluye los llamados Chandra Mahal y Mubarak Mahal.

La familia real de Jaipur, una de las más ricas de la India, todavía vive en el Palacio de la Luna (Chandra Mahal). La parte donde están sus dependencias privadas no está abierta al público, pero hay otra zona que sí lo está y que contribuye a seguramente poder mantener los gastos que generarán todas sus propiedades. El precio de la entrada nos dice Kumar que es alto, pero que merece la pena, hacerme caso, nos dice, así que accedimos a pagar los 45 euros aprox al cambio que costaba la entrada, un desembolso importante sin duda.

IMG_20190311_144146 (FILEminimizer)

Nos pide el móvil y prepara este espontáneo vídeo para que nos sentamos como “reyes” entrando en nuestro palacio… apertura de puerta incluída, qué tío.

Pasamos junto a un vehículo Jaguar último modelo y entramos en las dependencias abiertas al público.

_DSC0328 (FILEminimizer)

En estas concretas según nos cuenta nuestro hindú es donde se alojan las visitas, algunas ilustres, como por ejemplo Carlos de Inglaterra, que se hospedó aquí en su día con Lady Di.

_DSC0325 (FILEminimizer)

Esta es una foto de la familia real, el patriarca de la familia y antiguo rey falleció hacía un tiempo…

_DSC0372 (FILEminimizer)

Pasando el título a su hijo, que aquí aparece como portada de una revista británica.

_DSC0326 (FILEminimizer)

Accedemos a la habitación de invitados con muebles según nos dice Kumar muy antiguos y por tanto muy valiosos, por eso las estancias parecen menos lujosas de lo que podría imaginarse. Vemos fotos de la presentadora norteamericana Oprah Winfrey, que se alojó también en esta habitación de invitados.

_DSC0329 (FILEminimizer)

Desde aquí pasamos a una dependencia más ostentosa, sala de reuniones y también de conversaciones…. ojo a nuestro glamour con los calcetines puestos 😉

_DSC0341 (FILEminimizer)

Pasamos a otra también de las más llamativas, mi favorita de todas las que vimos, por sus original colorido, su nombre es Sukh Niwas Blue Room, también conocida como la “Casa del Placer”.

_DSC0352 (FILEminimizer)

Aprovechamos para hacernos una foto con nuestro amigo Kumar, ¿no da el pego como actor de Bollywood? 😉

IMG_20190311_133727 (FILEminimizer)

Entre estancia y estancia, el que dice llamarse pintor de la familia real nos hace una exhibición de pintura rápida en una sala repleta de cuadros. El objetivo, lógicamente es que le compremos alguno, pero lo dejamos para otra ocasión…

En un piso superior está la sala conocida como Rang Mandir, o sala de los espejos, también muy bonita, donde Kumar nos prepara una exhibición con la ayuda de un vigilante y dos velas, para que viéramos como es posible iluminar toda la habitación con las puertas cerradas.

_DSC0358 (FILEminimizer)

Por supuesto durante la visita apenas hay turistas, ya que el precio echará muchos para atrás, así que la exclusividad la tenéis prácticamente asegurada.

Para terminar subimos hasta arriba del todo del palacio, a la séptima planta, donde hay un pequeño pabellón llamado Mokut Mahal, o corona del Palacio, pero que lo mejor son las estupendas vistas de todo el complejo palaciego y de Jaipur, que se ve enorme.

_DSC0355 (FILEminimizer)

Bajamos de nuevo y para terminar el tour, visitamos un comedor grande y en el exterior nos sentamos donde un camarero nos trae la consumición que quisiéramos acompañada de unas pastas. Allí pasamos un momento de relax muy agradable y con múltiples conversaciones con nuestro guía, con el que vamos cogiendo más y más confianza.

Dado que habíamos invertido más de una hora en visitar el palacio de la Luna, pasamos a ver más rápidamente el resto de edificaciones del complejo.

Pasamos por el Diwan-I-Khas, la sala de audiencias privadas, un espacio amplio y abierto típicamente mogol, cubierto de columnas.

_DSC0378 (FILEminimizer)

En su interior alberga unas piezas curiosas, dos enormes urnas de plata de 310 kgs que fueron utilizados por Madho Singh II para llevar el agua del río Ganges en sus viajes a Inglaterra. Están inscritas en el libro de Guinness de los récords como los objetos de plata más grandes del mundo.

_DSC0374 (FILEminimizer)

Llegamos por fin al Mubarak Mahal, el segundo de los del conjunto palaciego. Este fue mandado construir por el Maharajá Singh II en el siglo XIX para recibir a dignatarios extranjeros del maharajá (no en vano su traducción es el Palacio de Bienvenida). En la actualidad es un museo de trajes tradicionales e instrumentos musicales.

_DSC0383 (FILEminimizer)

Una de las puertas del palacio está flanqueada por dos elefantes, cada uno de ellos tallados de un solo bloque del mármol. Kumar nos dice con orgullo que son los más grandes del mundo con estas características.

_DSC0382 (FILEminimizer)

Dentro del complejo del palacio también podrás encontrar otros museos, galerías de arte y exhibiciones interesantes de trajes reales y armas indias antiguas, pero ya es hora de comer y no da tiempo a visitarlo todo, así que salimos y le decimos a Kumar que nos busque un restaurante.

Nos acompaña a uno claramente orientado al turismo, cuya decisión aplaudimos porque estamos muertos de hambre. Come con nosotros, cosa que la mayoría de los guías no hacen, detalle que agradecemos y agradeceremos SIEMPRE. Hay un buffet más barato pero no nos convence así que comemos a la carta. Él es vegetariano y sólo come dos veces al día, ah, y sin cubiertos, como manda la tradición hindú. Comemos bastante bien por unas 1,500 rupias (19€ los dos). Nos cuenta múltiples historias, sobre todo de sus tradiciones, muy divertidas, esta parte es de mis favoritas en los viajes, hablar con la gente y conocer su modo de vida.

Decir que la ciudad está llena de bazares como el de Johari Bazaar, de piedras preciosas, Chhoti Chaupar, de flores, Tripolia Bazaar con multitud de tiendas de telas y otros como Chandpole Bazaar, Bapu Bazaar, pero como ya habíamos hecho las compras que queríamos, decidimos seguir visitando otros lugares. Teníamos apuntado el observatorio de Jantar Mantar pero Kumar nos aconseja que vayamos mejor al cementerio sólo para hombres llamado Gaitor.

En la entrada como en tantos otros lugares turísticos hay niños intentando vendernos algo o mendigando, nosotros siempre aplicamos una máxima, no les damos dinero ni le compramos nada, de esta manera no fomentamos el que sigan con eso toda su vida o incluso a los grupos o mafias que puedan haber detrás de ellos, no sé si es lo más correcto, pero para nosotros lo es. Lo que sí les dimos fueron unas chuches que llevamos desde España y que trataron y repartieron como un tesoro. A otros les dimos pinturas y cosas para el colegio que también llevamos con nosotros.

_DSC0386 (FILEminimizer)

Este complejo funerario amurallado corresponde al lugar donde fueron incinerados algunos de los gobernantes más importantes de Jaipur.

_DSC0388 (FILEminimizer)

Los mauseoleos, conocidos como cenotafios, son espectaculares. Kumar nos cuenta la historia de varios de ellos. Aquí está enterrado Jai Singh II, fallecido en 1743 y que como fundador de Jaipur, su cenotafio es muy admirado por sus habitantes. La visita es breve pero con un buen guía que te ayude a conocer y apreciar todos los detalles, me pareció muy recomendable.

Todavía teníamos algo de tiempo pero le dijimos a Kumar que ya estaba bien de monumentos y que fuéramos a tomar algo para tener un tiempo de relax. Cuando estábamos pensando donde ir, le llama por teléfono nuestro chófer el sij y le dice que quiere pasar las últimas horas con nosotros antes de llevarnos al aeropuerto, qué raro pensamos, luego sospechamos la razón… Kumar, a pesar de nuestras reticencias accede a obedecer y lamentablemente nos tenemos que despedir de él.

Le damos un gran abrazo y nos damos las direcciones típicas de estos tiempos para seguir en contacto, pocas veces nos atendieron tan bien, nos sentimos tan agusto con un guía como con él, aprendimos mucho, nos reímos más, por tanto no puedo más que recomendar sus servicios, para el que lo quiera ahí va su dirección de mail touristguiderajindia@gmail.com, y yo no suelo recomendar sin estar seguro de lo que recomiendo… realmente se llama Bajrang Lal Kumawat, lo de Kumar es el nombre más sencillo para los no hindúes ;).

Nos montamos en el coche con nuestros chóferes y antes de llevarnos al hotel nos recomiendan una parada para visitar un templo hindú, el de Birla Mandir.

_DSC0403 (FILEminimizer)

No hay que pagar por visitarlo y antes de entrar debemos descalzarnos. El templo es de muy reciente construcción, concretamente en el año 1988 por el grupo industrial Birla, uno de los negocios familiares más exitosos del país. Está dedicado al dios Vishnu (Narayan) y a su consorte Laxmi, la diosa de la riqueza y dentro nose permite hacer fotos. Nuestro acompañante nos intenta explicar algo, pero entre el castellano pobre que tiene y que sabe lo básico del lugar, se queda en una visita “guiada” bastante cómica.

Es verdad que el templo construído en mármol blanco es bonito, con su cúpula más alta que luce espectacular, sus vidrieras con escenas de mitología hindú y varias esculturas y figuras talladas. Se encuentra en la base de la pequeña colina llamada Moti Dungari, así que las vistas son bonitas, y más cuando el sol se está poniendo. Habría estado bien haber coincidido con alguna ceremonia.

_DSC0400 (FILEminimizer)

Salimos del templo y ya nos llevan al hotel, donde recogemos las maletas y pagamos la noche, la cena del día anterior y la lavandería, todo por 7,000 rupias (87€ al cambio). Tengo buena opinión de ese alojamiento, el trato sobre todo fue espectacular, nos dejaron una habitación para ducharnos y cambiarnos en ese momento, sólo creo que las tarifas son un poco elevadas para el precio medio del alojamiento en Jaipur, pero si no te importa pagar un poco más por tener un buen servicio, es una buena opción.

Teníamos la salida de nuestro vuelo a las 23:15, y con la distancia que había y sobre todo el tráfico caótico que inunda la ciudad decidimos ir con tiempo de sobra, así también podríamos cenar tranquilamente. Llegamos finalmente a las 20:30h al aeropuerto, con nuestro amigo sij preguntando durante el trayecto un par de veces si el servicio había sido bueno, ¿por qué preguntaba tanto? por lo que nos imaginábamos… esa bonita palabra que es la “tip”. Quizás no le dimos lo que esperaba pero honestamente fue lo que consideramos justo acorde a lo que dió él de más al servicio que teníamos estipulado y pagado por el tour, por supuesto, lo que le dimos fue para repartirlo con su compañero, espero que a partes iguales.

Y hasta ahí llegaron los servicios de Narendra, he de decir que terminamos muy satisfechos, siempre a nuestra disposición y lo acordado fue siempre lo cumplido, el guía Kumar espectacular, el de Agra no nos convenció tanto a nivel personal aunque es verdad que su castellano fue muy bueno y las explicaciones fueron correctas y nuestros chóferes fueron también correctos, así que os recomiendo esta agencia para hacer este tour por el llamado Triángulo dorado de la India, la inmersión quizás más “fast” por el país hindú.

El mail de Narendra es narendra_newdelhi@yahoo.com y su empresa se llama India Package Tour. Pagamos 14,000 rupias (173€) en total por los 3 días, accedió tan fácilmente a lo que le pedimos y nos atendió tan bien previamente que ni regateamos el precio.

Entramos en el aeropuerto y nos fuimos a pasar el protocolo del equipaje. La compañía de nuestro próximo vuelo era Air Asia y siempre corríamos el riesgo de que nos hicieran pagar por no facturar, porque nuestras mochilas pesaban más de 7 kg, pero afortunadamente no nos ponen pegas.

Cenamos algo en el aeropuerto con las 1,000 rupias que nos quedaban y pasamos el control de inmigración de salida que casi perdemos por confiarnos (ojo con esto). A la hora prevista dejamos el país con rumbo a Kuala Lumpur, escala previa a nuestra siguiente parada de este viaje por el Sudeste asiático, Filipinas.. pero ese, es otro capítulo que espero no os perdáis porque nos enamoramos del país y sus gentes, suena tópico, pero fue así.

De la India, pues como se suele decir, o la amas o la odias. Sin duda hay momentos en los que tienes los dos sentimientos y salvo que seas un viajero de los “profesionales”, creo que sobre todo es conveniente tratar de ir mentalizados de lo que te puedes encontrar porque el shock puede ser importante sobre todo los primeros días. Es un país con un pasado que ha dejado un maravilloso legado de monumentos y palacios increíbles y lugares que os sorprenderán, pero que también se os mezclarán con pobreza, caos y suciedad, lo importante es intentar sacar la esencia y el lado bueno de cada lugar y de cada experiencia como tratamos de hacer nosotros, por todo ello, desde luego que recomiendo la visita a este país, más o menos tiempo eso ya que lo decida cada uno, luego espero me contéis vuestra experiencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s